Otro domingo solo
¡Que forma de empezar un blog!
Siquiera fuera un domingo solo, pero es otro, ni siquiera uno especial.
Pero estando solo es cuando uno está más dispuesto a escribir, la mayoría cuando estamos acompañados ni nos acordamos de que es eso.
Bueno, el caso es que estoy solo otra vez ¡Y yo quería hacer un blog de positivismo! Pero por el momento me está ganando el dolor.
Sergio no está. Para los que me conocen, sabrán quien es Sergio.
Otra vez me la está haciendo hoy. Un domingo más en el que encuentra un motivo para enojarse mucho conmigo y salir a hacer su voluntad.
Le encanta salir a hacer su voluntad ¿A quien no?
¿Y como no lo iba a hacer hoy que es domingo de semana santa, con tanto spring breaker en las playas con las hormonas a todo lo que dan?
Que se fuera era obvio. Y se tiene que ir en mal plan, solo así evita que me vaya yo con él, o que le invite a que hagamos algo juntos.
En mal plan y corta la comunicación. Cero tolerancia, cero. ¡Ni una palabra Osias, no te atrevas a llamarme y querer bajarme el coraje con que me voy a dar permiso de hacer toda mi santa y absoluta voluntad! Mejor siéntete culpable para que te la pases mal, al cabo ni me importa, ya que el que se está jodiendo eres tú.
Así ha sido el jueguito por todos estos años. Desde que nos conocemos.
Y para enojarse es buena cualquier cosa, la más insignificante está bien. Lo que decida que no me va a perdonar, así la hayamos hablado ya antes o me la pase perdonándosela yo a él.
¿Que fue a hacer? Lo que se le de la gana, es un permiso que se da para andar de mamarracho en lo que quiera ¿Meterse con alguien? ¡Pues claro! Si de eso pude su limosna ¿Por que no lo habría de hacer hoy si lo ha hecho tantas veces antes? De ahí en fuera, pues hace cualquier otra cosa más.
¿Y yo? Cada ve sufro menos. Cada vez me duele menos también. Eso gano con quererlo, puro dolor. Que le vaya bien.
Orale pues.
No hay comentarios:
Publicar un comentario